Y ahora qué
Y ahora qué si cañones suenan como último segundo del terror, llantos que carcomen tierra pintada de sangre, ecos de furia entre polvo de edificios que caen como naipes sin ganador. Y ahora qué si ventanas lloran con lluvias de todas las guerras, ríos circundan tristezas de nunca acabar, y al fondo, lodo es camino sin ilusiones. Y ahora qué si tu voz se calla y mudos susurros no llegan a puerta del quizás oportuno… entre tus dedos, tiempo desvanece la carne. Y ahora qué sin al amor lo bombardearon hasta sepultarlo al lado de todos los inocentes sin tumbas, justo al frente de la lágrima eterna. Y ahora qué si entre el ruido te alejas y tu mano se hace inalcanzable, ah, cuantos delirios tras tu sombra. Y ahora qué si la guitarra triste se hace atardecer y agotada va a la noche real del silencio. Y ahora qué si no soy hierba, ni hoy, ni batalla ganada, ni el orgasmo de la hoja, ni el último café en tus ojos… y ahora qué.