Sibilante
Algo está pasándole a la luna que está ante mis ojos rasgados por el sol. Creo firmemente en este momento, sibilante, que ha cruzado por los lindeles del tiempo y ha sabido acercarse a mí. De cierta forma, he entendido mi vida aquí. Debe desarrollarse pausadamente, como quien sabe que no puede apresurarse a su muerte. Debo tomarme descansos, dormitar en una verdad que no he descubierto yo, una más grande que mis regateos de razón y eternidad. Sibilante es, y aturde, casi como el ocaso, cuando toca las mareas espumosas. Las olas rompen en un llanto sangriento que se apaga con la noche; se escurren hacia el vacío y gravitan. No quiero quitarle mucho a esta vida mezquina… solo unos momentos en floración, expuesta a la inmensidad de mi ignorancia. Doraly Castillo Sánchez Año nuevo, vida que sigue transitando