7 sept de 2022
Condecorado
Resentimiento
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Después de observarlo comer, dirigirse al parque en compañía de la mujer y depositar en el césped al objetivo, frotó sus patitas y avanzó emocionada. Se detuvo. Miró hacia los lados con disimulo, reemprendió el vuelo, volvió a frotarse las manos y, una vez frente al premio, se precipitó hacia él con la boca abierta y los ojos cerrados de euforia. Sin embargo, volvió a abrirlos confundida al saborear el pasto. La mujer, esa maldita, había recogido la plotica de mierda, la había metido en una bolsa y, junto al perro, se había ido.