OSADO DESATINO
Conociendo el lado oscuro del destino Que cobija hoy mi luna solitaria, donde talla en los rincones del abismo, los aromas fenólicos del vino. De las sombras que decantan mis eventos, me declaro imprescindible incompetente, sin consuelo en el andén abandonado, del perfume de tu rosa, dependiente. Si en la puerta del misterio de mí mismo, donde luz indescifrable se empecina, me hechizaras con tus piernas y tu aliento, de tu diario amanecer, el sol sería. Al cruzar las dimensiones implacables, desbordando el más osado desatino, impregnándote nirvanas con un beso, mi secreto más profundo cedería. Si tus ojos de confines milenarios, bajan tibios permitiendo mi osadía, deambulando la cintura de tus curvas. desnudados, tus deseos saciaría.