Mi Fortaleza
Después de una repentina aspereza, el crepúsculo prometía descomponerse atropellado por nubarrones, de tanto en tanto mi sentido se dirigía al pasado reciente de sus encolerizas palabras. Ese firmamento tan recóndito me aportaba más añoranza, al no percibir ningún recuerdo de felicidad compartida. La noche veloz, asaltaba mi pensamiento atravesando mi corazón y quebrando mi voluntad de mortificados pensamientos. En el albor del firmamento, entre la densa penumbra percibía mi tristeza, sobre un absurdo vivir que ocultaba mi angustia. Y me abracé con fuerza a un mundo de libertad existente, sin dominadores, donde mis decisiones dependen solo de mi. Allí no había machistas ni maltratadores y no voy a ceder en mi voluntad para no perderme por el sendero que deje un solo resquicio a la maldad, porque solo un delito cometí y fue amar con intensidad.