7 sept de 2020
Mi casa
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Sin darme cuenta, la verdad es que no sé cómo fue, pero me desperté en mi casa rodeado de amores. Tú, los animalitos, las matas y ese calor de mi tierra. Caminé toda la noche a través de montañas y calles. Pasé el mar de los tormentos. Aquí estoy abrazándolos y viendo a la pereza mamá, su hijito ya independiente, guindados y comiendo de su exquisito yagrumo. ¡Qué alegría de amanecer!