24 mar de 2022
Condecorado
La vieja casa
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La Vieja Casa La noche llega y de la abandonada y derruida casa brotan recuerdos que fluyen como el aroma triste de una flor marchita. A la orilla del camino, los sauces silenciosos, derraman sus hojas y sus lágrimas por todos los que ya se han marchado: los muertos y los vivos que partieron con el alma muerta. La luna, desde lejos, acaricia las tapias y baña de perla las grises y agrietadas paredes; mientras el viento, con su música triste, arrastra las hojas secas del camino, dibujando impredecibles torbellinos en el aire. Triste la casa. El viento silba y lleva ocre hojarasca.