La Coraza
Recuerdas, amado mio, cuando tu amorio se notaba en tus ojos y también en tus sueños... No tengo tu amor frío se quedó vacio en la alameda, que cubrió con reflejos de sol los álamos. Ya no miro al horizonte ni recogo flores rojizas, camino por los senderos y arranco de mi mente la remembranza que daña. Cabalgo por los campos replican las campanas y en los tejados las chimeneas braman. Parece que el tiempo no pasa; avanza, lento y rápido a la vez. Mujer orgullosa y desdichada sientes pena pero callas te pones una coraza en el pecho y nadie la traspasa. Ni un noble trovador, llegaría a tu dañado corazón.