HABLANDO POR TELÉFONO CON LA MUSA
A ver si nos ponemos de acuerdo Musa, esto es entre los dos. Yo solo no puedo mantener a esta mascota insaciable: la Página en blanco. Y como sigues en tus trece, busco deshacerme de ella por todos los medios, pero no ha valido barranco ni fondo de mar, ella vuelve aparecer en mi cama cual perro babeante pidiéndome más alimento. ¿Qué hago con ella?, está a mi cargo pero tú eres la propietaria. O me mandas más provisión u olvídense de mí. ¿Que dices qué?, ¿que soy yo quien te debe a ti ? ¿que debo enrolar aquel asunto en... pa' recibir...? Ya me lo sospechaba... esta tarea tan peculiar no podía ser tan simple .