Gracias por sacarme un ratito del caos.
Gracias, por sacarme un ratito del caos. Gracias por ser esa luz en mis momentos de oscuridad. Por soportarme cuando ni yo me soporto. Por estar en las difíciles cuando todo el mundo se borra. Gracias por entender y hacerme entender que de a dos, es más fácil. Por ser la prueba de que esperar no fue en vano. Por convertirte en mí persona-destino después de tanta persona-viaje. Gracias por sacarme una sonrisa, cuando en realidad tengo ganas de llorar. Por estar en el momento justo, en el lugar preciso, para darme ese abrazo que trae calma, en medio de la tormenta. Gracias por ser real entre tanta gente de mentira, por tener siempre la palabra justa cuando a mi, me invaden los silencios. Gracias por cumplir de verdad, lo que todas las personas que pasaron por mí vida, solo prometieron. Por la paciencia y la tolerancia de mis momentos de ansiedad. Gracias por saber que decir, que hacer, cuando ni yo lo sé. Por enseñarme con amor que, sin amor, no se puede vivir. Por ser mí bastón, mí sostén, mí pilar, cuando estoy a punto de derrumbarme. Gracias por ser todo lo que está bien, cuando yo me vuelvo un desaste. Gracias por ser tan diferente entre tanta gente igual. Gracias por encontrar siempre algo positivo aunque la situación sea negativa. Por haber visto virtud, donde otras personas aseguraban encontrar defectos. Gracias por ser la melodía que me gusta silbar bajito. Por ser esa mano que me agarra y me tira para atrás cuando estoy a un paso de saltar al vacío. Gracias por ser realidad entre tanta apariencia. Por elegirme siendo libre dejarme ser libre a mi. Gracias por sumarte a esta linda idea de ser dos sin dejar de ser uno. Gracias, por sacarme un ratito del caos.