14 feb de 2024
Deja fluir la vida
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Caminé en la mañana temprana, dejando fluir el silencio, tras despertar entre mis sueños, como una sobredosis, de anhelos. Las mariposas, volaban cerca de las garzas, en ese lugar donde el alba, ya, despuntaba. ¡Ay, madre, que lozana es la alborada, con su mirada pura y casta! Florece el cerezo, con el rocío mañanero que pinta mis pasos en un lienzo coloreado. Fluye la vida, el tiempo y el silencio, y es agotador mirar los vientos y el susurro de mis huesos. ¡Ay, madre, cuánto te hecho de menos!