Cada vez que dices te amo.
Que par de palabras tan bellamente emitidas Son el acierto de tus labios en secreto. Que verbo tan magnamente pronunciado Es el resultado de decirme un te quiero. Una maravillosa forma de contentarme, De hacerme querer eternamente amarte. Un misterio susurrado en silencio Cada vez que emites tus afectos. Quisiera yo recordarlas eternamente Para tener la forma de tus labios presente, Extenderlas poco a poco para la eternidad Y permanecer con el único deseo de amar. Desearía también yo poder amasarlas, ¿Por qué no retocarlas o editarlas? Con el único fin de observarlas Y tenerlas para siempre en mi mirada. Cada vez que escucho tus te amo Término en silencio sollozando, Queriendo amarte para siempre Y para siempre a mi lado sostenerte. Ay amor, la respuesta es el corazón Ese que bombea tan rápidamente el valor, Esa parte que pareciese ser un retoño Del paraíso idílico de la creación. Sin embargo, sin una Eva o una serpiente Podría afirmar que será por siempre Mi único anhelo real y extraordinario Poder disfrutar eternamente el quererte.