por Heddy Lorenzo hace 10 meses

Casita del espanto

La casita del terror se disfraza de amor. Adentro, el caramelo se desvanece. El fenómeno aplica su tortura. Luego, se arregla, asoma a la ventana, ve gente pasar, sonríe. Vuelve a al rincón oscuro. Agrede, intriga, estremece, quiebra, deja caer, lacera. Abre la puerta, risas graciosas al mundo. Estudia su rostro, disfraza la perturbación, publica la mejor pantomima. Regresa a su base. Reinicia...