por Bryan Thomas hace 2 meses

Un alma triste

Dios me dio un alma triste
y ojos sin sueño
para que escriba poesía.

Y me dio una noche larga
para que el cuervo de Poe
picara mi ventana.

¡Nunca más!
Y me saca los ojos
y mis cuencas vacías
reflejan las sombras
en un cráneo manchado de tinta
de letras lejanas
y de olvidos.

Dios me dio un alma triste
y manos perezosas
y me quitó la suerte
para que escriba poesía.

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