por TONY Reyes hace 1 año

Ella es mi desayuno

Estábamos alineados, ella se encontraba en frente mío y yo a su espalda, de rodillas sobre la cama. Tras unos minutos de caricias y sin cansarme del abrazo que me daba con las manos extendidas hacia atrás -cual lo harían las alas de un ángel-, la tomé por el pelo y llevé su barbilla hasta las sabanas. Se curvó en dos direcciones, hacia arriba (desde atrás) porque sabe me resulta hermoso y a la izq...

Danzaban las flores al compás de la brisa, sirviéndonos de espectadoras. Se estremecía el alma mía. Allí, con mi corazón dando brincos, sus ávidos labios besaban los míos. Un beso sutil, y a la par desesperado, buscaba saciar una apetencia que no se regía por límites. Un beso que me despojó de la cordura. Un beso que endulzó mi paladar. Un beso de esos que saben cómo hacerte ir más allá de la trop...
Página 5
Poetaínos