por Nuria de espinosa hace 1 año

El pueblo

El viejo autor evocaba su infancia en sus conferencias. Sus primeras obras literarias que hablaban sobre la vida en el campo, los aperos de labranza y hierro forjado; en realidad su propia infancia rodeada de labriegos arando y cultivando la tierra. Explicaba sus recuerdos, las mujeres bajo el techado tejiendo al amparo del sofocante calor. Y como al anochecer, la plaza del pueblo se llenaba de mu...


por Judith hace 1 año

Proceso de adaptación

Ese día me paré frente al espejo; todo se veía borroso. Sabía que algo andaba mal, aunque notaba un halo alrededor de mi reflejo, que jamás había visto. Es que la mente se adapta lentamente al cambio de actitud; a mí me ha tomado toda la vida....


por Judith hace 1 año

Estocolmo inverso

Le llaman Nuevo Síndrome de Estocolmo; es lo que nos hace usar mascarillas luego de treinta y cinco años. Pero ahora las usamos para expulsar nuestra podredumbre mental sin sigilo, no como barrera de protección…¿No era eso lo que hacíamos antes de la epidemia?...


por Judith hace 1 año

Muerte sobre muerte

Su muerte era inminente. Cortó la soga, muerta de miedo; no podía perderlo. Murió de todas formas. Así descubrió que el amor puede asfixiar hasta morir....


por Judith hace 1 año

Decisión

Si pudiésemos de una buena vez aceptar las diferencias, fuéramos un poco más felices. Pero ir contra corriente es inherente al ser humano, no importa lo que pongamos en juego, incluso la propia felicidad, o la de aquellos que amamos. Todo con tal de dejar nuestra huella de humanos deshumanizados. Por eso, hace mucho tiempo dejé de ser persona; en esta otra realidad me va mejor, aunque no sea l...


por TONY Reyes hace 1 año

Ella es mi desayuno

Estábamos alineados, ella se encontraba en frente mío y yo a su espalda, de rodillas sobre la cama. Tras unos minutos de caricias y sin cansarme del abrazo que me daba con las manos extendidas hacia atrás -cual lo harían las alas de un ángel-, la tomé por el pelo y llevé su barbilla hasta las sabanas. Se curvó en dos direcciones, hacia arriba (desde atrás) porque sabe me resulta hermoso y...


Danzaban las flores al compás de la brisa, sirviéndonos de espectadoras. Se estremecía el alma mía. Allí, con mi corazón dando brincos, sus ávidos labios besaban los míos. Un beso sutil, y a la par desesperado, buscaba saciar una apetencia que no se regía por límites. Un beso que me despojó de la cordura. Un beso que endulzó mi paladar. Un beso de esos que saben cómo hacerte ir más a...

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